•Los fantasmas suelen ser sólo imágenes holográficas de personas que dejaron impregnado el ambiente con su imagen y sus actividades. Los investigadores más osados han logrado descubrir medios tecnológicos para contactarse con ellos, mediante las psicofonías y las psicoimágenes que son captadas por equipos de radio, televisión e incluso computadoras.
Menos común es la existencia de entes y fantasmas que no son sólo imágenes, ya que se manifiestan atacando y dañando a los testigos indefensos. A veces, jugar con el más allá puede tener sus peligros ya que se está expuesto a fuerzas desconocidas.
La muerte parece no ser el final para algunas personas y gracias a la tecnología de este último siglo se han conseguido imágenes y pruebas de algo poco creíble para muchos. Tal vez, mientras usted lee esto, en alguna parte oscura de su hogar alguien fuera de este mundo puede estar observándolo.
La palabra fantasma desciende de un vocablo griego que significa aparecer o mostrarse y la palabra se asocia directamente con la manifestación física de un ser que no se encuentra en dicho lugar. El eminente investigador Frederick W. H. Myers, socio fundador de Society for Psychical Research (1889) y uno de los primeros estudiosos científicos del tema, amplió la definición diciendo que “se trata de una manifestación de energía personal persistente” que se extiende más allá de la muerte de la persona que la emite.
Seguro que en alguna ocasión tuvimos la oportunidad de ver algo extraño, algo que pudiera considerarse que está fuera de los términos normales de la comprensión y de la lógica. ¿Quién no se preguntó en alguna ocasión si los fantasmas existen? ¿Quién no se preguntó alguna vez qué era lo que parecía brillar en el fondo de ese amplio, antiguo y oscuro salón?
La verdad es que nadie debería avergonzarse por decir que vio un fantasma. Pero la sociedad en la que vivimos nos induce a creer que los fantasmas son parte de la creencia ancestral en mitos, leyendas o fantasías que alimentan nuestra imaginación.
La palabra fantasma viene del griego phantasma; significa espectro, visión quimérica. Es como se califica a una aparición semi visible. La fantasmogénesis estaría englobada dentro del estudio de los fenómenos psi-kappa y a su vez dentro de lo que consideraríamos como ideoplastias. Los casos de apariciones fantasmales están considerados como un efecto recíproco entre nuestro plano y el mundo etérico.
En muchas ocasiones, seguro que hemos hablado con alguien que afirma haber visto algo raro. En primer lugar, es necesario apuntar que la figura del fantasma estuvo y está siempre en todas las culturas. Según Tyrrell, autor del famoso libro Aparitions, diferenciaba a los fantasmas en varios grupos. El primero de ellos englobaría a las apariciones fantasmales, arraigadas a un lugar. Entidades que pululan por lugares muy determinados y que han sido como castigados a vagar por ellos. Hay muchos casos de castillos encantados, sobre todo en Inglaterra, donde no faltan las historias de apariciones en torno a enormes y misteriosas mansiones de leyenda. Ciertamente, cuando se realiza una investigación en una mansión de este tipo, el investigador está siempre expectante ante la aparición de una imagen fantasmal.
Un segundo tipo de fantasmas, serían los que pertenecerían a personas que acaban de morir y se catalogan como apariciones post-mortem. Estas suelen ocurrir al poco de haber fallecido la persona y no tienen predilección por ningún lugar.
Las auténticas manifestaciones que podríamos considerar como fantasmas tienen diferentes formas de presentarse; mientras algunas son amistosas, hay otras que son terribles y pueden causar daño.
Hay un grupo de fantasmas que son transparentes o translúcidos, su forma está bien definida, pero la característica principal es que podemos ver a través de ellos, no proyectan sombras, ni pesan y pueden ocupar el espacio que usa otro objeto. Mientras algunos son bellos y dulces, otros son feos y malignos, pero se debe desconfiar en absoluto de ellos aun cuando tengan una apariencia dulce, porque son fantasmas que pueden sufrir alteraciones radicales en su comportamiento, apariencia y carácter. Usualmente no entran en contacto con los humanos, a menos que tengan un mensaje para determinada persona, por lo tanto no se les debe temer y deben ser escuchadas por el mensaje que necesitan transmitir. Estos fantasmas flotan en el aire y no se les puede ver las piernas.
Dentro de este tipo también existen los de apariencia humana que hablan adornadamente y se ven casi reales, pueden adoptar diversas formas físicas incluyendo las de parientes o conocidos, aparecen en lugares cargados místicamente, como afuera de las iglesias, en cementerios, castillos o lugares alejados de la civilización, como carreteras y caminos. Son fantasmas que tienen un carácter muy fuerte, son contundentes en sus expresiones y se irritan con gran facilidad, estos fantasmas rara vez se presentan, pero cuando lo hacen no es para nada bueno.
Existen fantasmas bidimensionales llamados sombras, ya que en realidad eso es lo que representan; forman un modelo único de fantasmas de una sola pieza plana, como si fueran de papel, se alimentan de emociones como el miedo y la angustia humana y particularmente cambian el ambiente, creando ráfagas leves de viento sin origen, haciendo más frío el sitio donde se presentan y en cierta forma más oscuro. Esa facultad de enturbiar el ambiente es signo de su presencia, porque rara vez se muestran de manera visible y casi nunca muestran sus facciones. Los animales pueden percibirlos, en especial perros y gatos, que reaccionan de diversas formas frente a estas manifestaciones, pero siempre con temor, se asustan, se agitan y se desesperan, aullando lastimosamente, los gatos reaccionan con odio y repulsión y parece que estos mismos seres se sienten molestos frente a un felino. Algunos animales menores, como las aves pequeñas, pueden morir si la presencia de la sombra es demasiado fuerte.
Las sombras frecuentemente viajan en grupos, aunque pueden vagar solas. Son seres oscuros que se presentan donde la muerte está cercana, su presencia es raramente ignorada y es posible que sea sentida por cualquier persona.
La manifestación de un grupo de fantasmas puede ser, además, un fenómeno poltergeist o un pandemonium.
El poltergeist es una manifestación de fantasmas burlones y juguetones, traviesos y molestos, suelen asustar a la gente, no pueden materializarse y normalmente no hacen más que causar problemas. Son los que en la noche hacen rechinar muebles, puertas y pisos de madera, los que cambian de lugar las cosas que usamos a diario (llaves, objetos personales pequeños, etc.).
Los pandemonium, en cambio son causados por presencias definitivamente malignas que pueden materializarse a voluntad, se dedican a amedrentar a la gente y causarles daño psicológico e incluso físico. Producen ruidos aterradores (gritos desgarradores, pies que se arrastran), mueven objetos, alteran las cosas y pueden llegar a jugar con la mente del testigo a tal grado que la realidad se vea alterada. Se mueven preferentemente en la oscuridad y en la noche.
En definitiva, en el confuso mundo de las apariciones nadie, ni siquiera el investigador psíquico más versado, sabe con exactitud cuál es la motivación que las respalda. Lo cierto es que rechazar el testimonio de miles de personas que, alrededor del mundo, afirman haber experimentado fenómenos inexplicables o haber visto figuras espectrales, alegando que se trata de espejismos, engaños provocados por uno mismo, sugestión o mentiras manifiestas, resultaría una total arbitrariedad. Además, en este momento ¿está completamente seguro que nadie esta parado detrás de usted?
LA TABLA OUIJA
La tabla Ouija, que toma su nombre del francés oui y del alemán ja (sí en ambas lenguas), consiste habitualmente en una tabla de madera pulida con las letras del alfabeto dispuestas en el borde de un semicírculo. Encima se coloca una pequeña placa en forma de corazón con rueditas o fieltro en su base. Los jugadores apoyan un dedo en este puntero, que se mueve aparentemente dirigido por los muertos, y deletrea las respuestas a las preguntas que se hacen a la tabla.
La tabla Ouija, ideada como un juego parlante, fue el invento de William e Isaac Fuld, de Baltimore, Maryland, que la empezaron a fabricar en 1889.
Después de las dos guerras mundiales, la demanda de tablas Ouija aumentó debido al interés de las viudas por comunicarse con sus maridos muertos en combate, y los hermanos Fuld apenas pudieron responder a la demanda. Luego, en 1966, la empresa fabricante de juguetes de Estados Unidos, Parker Brothers, compró los derechos de la tabla y, desde entonces, se calcula que se han vendido 25 millones de unidades en América y Europa.
Curiosamente, la Ouija nunca se ha considerado oficialmente como un dispositivo para contactar con los muertos, pero es el método más utilizado para estos fines en todo el mundo.